Eternos.
Interminables.
Sin la dosis habitual.
Hasta hoy que ya han traido lo que necesitaba para quitarme este "mono".
Y es que sin mi dosis de cafeina habitual no soy yo... sólo un giñapo que se mueve por ahí como un zombie.
¡Ah! Soy un títere del café.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Algo que decir?