viernes, septiembre 10, 2004

40 días

Eternos.

Interminables.

Sin la dosis habitual.

Hasta hoy que ya han traido lo que necesitaba para quitarme este "mono".

Y es que sin mi dosis de cafeina habitual no soy yo... sólo un giñapo que se mueve por ahí como un zombie.

¡Ah! Soy un títere del café.

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