Estaba leyendo el blog de Araceli y me ha hecho gracia el tema de los pies.
Yo soy de los que estando sentado, en verano, con mis chanclas, ando toqueteandome los pies (no seais mal pensados... en casa y limpitos). Es una manía que tengo... superior a mis fuerzas.
Y me ha hecho recordar a mi ex. Ella no sportaba que le diese masajes en los pies; es más, es de las personas que son incapaces de doblar y flexionar los dedillos, amén de tener tremendas cosquillas.
Recuerdo que una de las primeras cosas que me dijo cuando nos conocimos fue: "¡Qué pie tan gracioso! Tienes el segundo dedo más largo que el primero".
Más adelante lo arregló diciendo: "Parece una setilla"
Y sí, soy de pie griego. Y aunque las estadísticas digan que sólo somos un 15% de la población, no es cierto. Fijaros en el metro y me lo direis. El que llaman pie cuadrado es el pie romano.
En fin, que nostalgia tan tonta de repente...
¿Ninguna voluntaria para que le masajee los pies?
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