Si hay algo que me revienta es que me manden callar.
Puedo entender que me repliquen, me critiquen, se burlen de mí... me digan cualquier cosa excepto lo de mandarme callar.
Y la persona que me ha sacado de mis casillas encima es amigo mío de hace eones.
Pues lo siento por él, pero lo sabe.
Me podría haber dicho que he metido la pata, que no sé de lo que hablo... pero comenzar con la frase: "mejor te callas..." pues como no.
Además, me tiene muy harto (a raíz de las jornadas precisamente). Hay que saber dar prioridades a las cosas y no abarcar más de lo que se puede. Espero que estos días de incomunicación (no voy a hablarle un tiempo) le hagan recapacitar. El viernes tendremos que hablar, porque es habitual en las partidas de rol.
Quizá esté siendo injusto con él... pero me ha pegado ahí donde me duele; no sé si orgullo o qué, pero no puedo con eso de mandar callar. La frase que podría decirle es: "A mi no me calla ni mi padre"... pero mi pobre padre ahora no tiene culpa de nada.
Actualización: Si en el fondo no sirvo para esto de mostrarme indignado. Ya está perdonado; ahora me siento mal yo, quizá haya reaccionado de manera exagerada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Algo que decir?