Confieso: tengo un defecto que hasta a mí me parece gran defecto.
No puedo evitar el corregir a la gente que dice frases incorrectas o que escribe con faltas de ortografía. No puedo.
Después de escribir una entrada en este diario la repaso 10 veces. Y luego cuando la publico me la vuelvo a leer en internet para cazar gazapos.
Y es que siempre queda alguno.
Por eso mis traducciones tardan más de la cuenta (no existe en la editorial un corrector como mandan los cánones) y si luego de la publicación del libro veo una errata, se me llevan los demonios.
¿A qué viene esto? A que recibí hace 3 días el último libro que he traducido y he visto varias achacables a mí, pero una y grave achacable a la editorial, que no se mira mis notas.
¿Cómo se les ha podido ocurrir poner como título al libro "Fuego y Hielo" cuando yo había especificado "Hielo y Fuego"?
Y eso que he contado 100 antes de escribir esto y de enviar un correo electrónico de protesta.
Jo, que repelente llego a ser a veces.
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