lunes, mayo 14, 2012

Y vamos al...

... guano.

Así, sin más.
El problema es que no por previsible va a doler menos.

El cómo y el porqué, es algo complejo.
El cuándo bastante más fácil.

Voy a hacer de adivino, aunque poco mérito tiene si se ha sabido buscar un poco.
No vamos a acabar 2013 sin una de estas dos opciones; eligan la que más (menos) gusten:

  • 1. Intervención de la UE
  • 2. Intervención de la UE

Vaya... parece lo mismo, ¿no?

Pero en realidad la opción es la 3.
Ya nos han intervenido, solo que nos han hecho creer que no.
Y estoy pecando de generoso, que si sale Grecia del euro quizás nos vayamos todos de las manitas, alemanes, italianos, ingleses... TODOS.

Siendo un poco más optimistas, pienso que quizás, solo quizás, la subida al poder de Hollande en Francia, aunque no sirva para arreglarlo, puede hacer que la deriva/hundimiento sea más lento y pueda llegar una lancha que se ve a lo lejos con montones de salvavidas para reflotar algo. Vamos, que si no hay mala mar, y hay suficientes salvavidas, aún conseguiremos aguantar un poco.

Soy de los pesimistas, sí, pero creo que podemos hacer algo. Aunque sea un poco cada uno.
Ya sea para acelerar las cosas o para intentar salvar los muebles.

Yo voy a intentar acelerar algo el tema.

Y comenzando con los bancos, voy a tomar varias decisiones.

Primero, cada vez que cobre, voy a sacar todo el dinero menos 100 euros (lo mínimo para los dos o tres recibos que me pasan). Luego, voy a cancelar las dos VISA, la Classic y la Débito. Lo único que tendré que tener al día 30 es el dinero suficiente en la cuenta para la mensualidad del préstamo de la reforma de la cocina.
Hasta ahora lo hacía al revés. Sacaba 100 euros en un vano intento de ahorrar algo. Pues se acabó. Cambio de 180 grados.

¿Una nadería? Pues sí. ¿Una pataleta? Pues también.
Pero me voy a quedar satisfecho.

Y ya se me ocurrirán más cosas, claro.

Llevo meses con mala ostia por culpa de estos 110 días (¿o son ya más?)de (des-)gobierno y ya se han terminado de hinchar las pelotas.