jueves, mayo 31, 2012

Libro 7: El mapa del tiempo

Había oído hablar mucho de esta novela y viendo que Círculo las acababa de publicar, esta y la siguiente de la saga, le dije a Wen que las pillara que había que leerlas.

Tengo que reconocer que a Felix J. Palma le había leído solo un relato, aparecido en uan antología que publicó la AEFCF hace años (Fabricantes de Sueños, 1998 o 1999) y sinceramente, no recuerdo ninguno de los relatos de ese libro, así que no me impactó demasiado. A pesar de que no soy de leer según los éxitos editoriales que nos venden, esta vez (y creo que no va a ser el único este año) confié y me puse a leerlo.

Para empezar, el que esté estructurado en tres partes claramente diferenciadas y que nos cuentan historias que no parecen tocarse, para terminar haciéndolo, creo que es uno de sus aciertos. El otro el usar la novela de H.G Wells "La máquina del tiempo" como catalizador de las acciones.

Comenzamos con una historia sobre Jack el Destripador y la vida de un rico londinense que se enamora de una de las prostitutas que terminarán asesinadas. Del hecho consumado, el autor nos va haciendo retroceder, saltando a diversos puntos hasta llegar al fin de esta novela en sí misma en la que Wells usa su imaginación y su máquina del tiempo para hacer creer al noble que ha matado a Jack y cambio el tiempo, cuando no es posible.

La segunda parte trata de una empresa que ha creado un tour al año 2.000, donde el hombre está en guerra con unos robots, y la está perdiendo. En ese viaje, muy bien orquestado, se presencia la victoria de la humanidad en una lucha de opereta (muy típica del final del siglo XIX), y se regresa. En realidad todo es un montaje, del que H.G. Wells está enterado porque su perpetrador es un novelista frustrado que después de sufrir la feroz crítica de Wells monta el espectáculo para vengarse de su némesis. El actor que interpreta al héroe del futuro, sin embargo, se enamora de una de las jóvenes nobles y crea una trama de viajes y cartas para que caiga en sus redes. Como no, para poder salvar su bien urdida trama necesitará de la pluma de Wells, que a la vez que une a la feliz pareja en su mentira futurista hace creer al embaucador que ha eliminado al héroe-actor que amenazaba con contar su plan.

La tercera parte une las dos primeras pero a diferencia de las dos primeras, que lo hace desmitificando toda la ciencia ficción y fantasía de los viajes temporales, lo intenta lograr con los saltos temporales. Una especie de "junteo" temporal hace que Wells sea uno de los pioneros en los saltos temporales. Mezclado con una especie de policía temporal que se dedica a desbaratar los desarreglos temporales que hacen los que saltan (vamos, como en la novela de Isaac Asimov, "El fin de la Eternidad"). Se permite incluso unir a dos escritores más, Bram Stroker y Henry James, en una escena algo forzada.

Bien narrado, dinámico y con pocos fallos a pesar de la longitud de la novela (son 554 páginas, en tres cuerpos distintos que ha tenido que encajar). La peor parte y más floja es la tercera, que está claramente escrita para continuar la novela en más partes, siendo la más redonda la primera (que es la que creo que se escribió originalmente) y la más interesante la segunda. Las descripciones de época me han parecido muy buenas, aunque tengo que reconocer que no me he puesto a investigar para ver si son coherentes. Los personajes están bien estructurados (Stackleton y Tom los mejores para mí), quizás el más flojo Wells, porque lo veo cambiar de manera de actuar y quieras que no creo que es el que más coherencia necesitaba.

Hay que reconocer que se lee rápido y que mantiene el interés. Es su segunda novela, si descontamos la juvenil, y tiene tiempo de corregir cosas. Quizás me cueste un tiempo atreverme con la continuación, por su mayor longitud y porque recelo del "estiramiento del chicle", pero terminaré por leerla.

Aquí el listado de los libros leídos, con sus links a los comentarios.