... de trabajo y de mala sangre.
El trabajo son rachas, como siempre, pero hemos encadenado tres que me han tenido hasta las tantas intentando arreglar los problemas.
Además, últimamente (vaya, qué casualidad, desde que tenemos nuevo des-gobierno) no paro de mosquearme cada vez que leo/escucho/veo alguna noticia.
Supongo que tendré que volver a dar rienda suelta a mi enanito gruñón en el blog porque no es sano estar todo el día en tensión, que luego duermo poco.
Llevo como un mes a base de 5 horas escasas de sueño al día, y eso me está pasando factura. Con lo que yo era para dormir y en lo que me he quedado, tsk.
Menos mal que todos los jueves y los domingo por la tarde juego con los amigos (y en casa alguna tarde también, que parece que mi maligno plan lúdico comienza a dar sus frutos, mwhahahahaha).
PD: Por cierto, es la entrada 600 de este blog. Cerveza para todos los que me lo recuerden la próxima vez que nos veamos.
PDD: En serio, que sí.