Mi ex está de vacaciones y me pidió hace unos días que cuidara de sus gatos (en este momento tres), subir y ponerles comida y agua... y como no sé decir no (a nadie, es algo que tengo que pulir o me espera dolor y sufrimiento) le dije que sí.
Llevaba unos meses deprimida en el trabajo, con amenazas de ex-compañeras y acoso. Se ha tenido que cambiar de móvil, de teléfono (se quedó sin el ADSL gratis que le dejé en su casa por el cambio) y está de juzgados y denuncias contra ellas.
Hoy ha sido el primer día que he subido y me ha asaltado la pena. No por lo que se acabó. No por recordar cosas. Ha sido por el estado en el que está el piso, por esa falta de limpieza, de aseo, ese olor a cerrado y a rancio...
Luego al hablar con Wendeling, me ha contado que la depresión (femenina supongo) lleva a la dejadez de uno mismo y del entorno en el que vive. Soy optimista, con mucha broma pseudo-pesimita, pero en el fondo optimista. Y aunque me gustaría hacer algo por ayudarla (quiero creer que sigo siendo un amigo) esta vez será la primera que voy a decir a algo no.
No aunque no me haya pedido nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Algo que decir?