Pues ha sido un fin de semana interesante y cansado, como no.
De Zaragoza hemos visto poco o nada, a parte de una taberna inglesa cerca de la Romareda que estaba bastante bien y de la que salimos escopeteados a la mínima que comenzó a sonar música máquina.
Del resultado de las jornadas... bueno, mi parecer es que no ha sido lo que esperábamos, aunque a la asociación le ha servido para deshacerse de material y tener a cambio más líquido que donar a los chavales que lo necesitan.
Los amigos reencontrados después de 6 años ha sido lo mejor. Aunque la edad no pasa en balde para ninguno, están más o menos como los recordaba o mejor. Y las parejas... bueno, ¡qué suerte teneis bandidos! Ejem... que seais muy felices.
La anécdota, el conseje del lugar (aka. Stinking Cloud). No había manera de estar a menos de 3 metros de él; hasta un Vicks Vapo-Rub de esos tuvimos que comprar para intentar sobrevivir. Parecíamos del CSI, diseccionando a una ballena o haciendo la autopsia a un cadaver. Muy buena persona, pero con un problema... ejem... menudo problema (para los demás, por supuesto).
Lo del R. Madrid, pasemos la página. Otro año será.
PD: Siento este post tan falto de imaginación, pero es que ando escaso de lucidez mental; el cansancio físico es lo que tiene.
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