viernes, agosto 15, 2014

Este calor...

... es demencial.

En serio, son las 9:35 y aunque el termómetro marque 24º la sensación es de bochorno; como dice la aplicación del smartphone: "RealFeel 30º"

Ayer noche a la una de la madrugada era una sensación de 28º, casi asfixia, vamos.

Espero que esto no me afecte a la EM porque comienzo a cansarme al mínimo esfuerzo.

En otro orden de cosas, las vacaciones bien, gracias.

A parte de pintar, arreglar desperfectos, amueblar la habitación, cambiar colchón y somieres de habitaciones de las niñas, un golpe contra una "recién" estrenada cómoda que me ha dejado el brazo "lindo", tirar ropa vieja y comprar algo de ropa nueva, helados a tutiplén, seguir cogiendo la bici bajo un sol de justicia... lo he pasado bien con amigos y actividades.

Gurney y Ricardo tuvieron a bien de pasar dos días en Málaga después de las Tierra de Nadie con nosotros e hicimos una escapada a Ronda que tardaremos en olvidar (más cosas, no solo eso).

Risas y demás, andar y sudar como cochinos... pero lo más fue sentarnos a comer en un restaurante que nos va a hacer muy difícil, si no imposible, encontrar algo que se le parezca y de donde salgamos igual de satisfechos.

Se trata de De locos Tapas. Alejado de la zona turística, debajo de una muralla árabe y con solo cinco o seis mesas fuera ha sido el descubrimiento de la década. Cuando llegamos no sabíamos si podríamos, porque estaban todas reservadas (primer punto a su favor).

Nos sentamos y comenzamos un día memorable. Tardaré en olvidar la amabilidad del dueño y camarero (Guillermo), con ese acento vasco inconfundible y sus miles de anécdotas (juraría que se parecía tanto a Arguiñano que podría pasar como hijo suyo, vamos), y los platos que hacía su mujer y una chica que habían en cocina (era tan pequeña que la mía era el doble de grande).

Comenzamos pidiendo ocho tapas para compartir y probarlas... y luego una más que olvidamos, mientras pensábamos cual era la que más nos había gustado y la pedíamos para degustarla por completo. Aquí unos ejemplos:

Tocino macerado a baja temperatura

Txangurro de centollo

Sardinas en aguacate con helado de mango

Tataki de atún

Tostá de higado de pato

Secreto con emulsión de sobrasada


Nos parecía imposible que no hubiera fallado ninguno de las nueve. Es decir, tienes un restaurante y diseñas platos... ¿pero acertar en el 100% de los que pueda pedir alguien? Y de los postres qué decir... lo mismo. Yo, evidentemente, no probé el de chocolate, pero Wen decía que era lo mejor que había probado nunca.

Entre 2 y 4 euros cada tapa (pedimos 13), 4 euros los postres y las bebidas. Y comimos, salimos más que satisfechos y felices por menos de 20 euros por cabeza. Alucinante.

Ricardo decía, no sin razón, "desde esto, todo cuesta abajo".

Wen decía, no sé si en serio o en broma, que podríamos celebrar todos los aniversarios allí. Me lo estoy pensando muy muy en serio de tomarle la palabra.

Si os pasáis por Ronda no dejéis de visitarlos. No os defraudará.

Estas fueron las caras de felicidad que teníamos todos después de comer.

Más felices que unos marranos

2 comentarios:

  1. Pues si, lo dije muy en serio.

    Te quiero.

    Besos de una maia

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  2. Pues nada, habrá que sacar billete ya :p

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