viernes, marzo 30, 2012

Libro 5: The Wee Free Men

Otro libro de Terry Pratchett. No me cansaré nunca de su manera de escribir, de su forma de tratar los temas de toda la vida.

Dentro de una miniserie dirigida a adolescentes (lo siento, pero hay cosas que no creo pillen según qué adolescentes), es el primero de la serie de Tiffany Dolorido. Y no, no es de Plaza&Jane porque esta serie, por algún motivo incomprensible, la editorial no compró sus derechos, con lo que tenemos que los tres de la serie son de dos editoriales distintas y en tres tamaños/formatos completamente diferentes. Supongo que porque tienen dibujos, y claro, no es lo mismo. No hay cosa que me reviente más que tener una serie de novelas con formatos que no encajan. Me enerva. Ah... y es libro juvenil, porque no sale la Muerte (lástima).

Bueno, al meollo, que lo anterior son desvaríos de viejo maníatico.

Tiffany es una chiquilla de 9 años que vive en las llanuras escoceas (vale, parecidas solamente) y que sabe que tiene un don, pero que a su abuela (bruja) no le dió tiempo a explicarle antes de morirse. Y cuyo padre se ha vuelto a casar y ha tenido a un crío repelente que solo hace que pedir chuches y cagarse encima, y por el que siente desprecio y casi odio, aparte de ser la encargada de cuidarlo. Hasta aquí una típica de las relaciones en familias desestructuradas. Pero es Pratchett, y enseguida nos mete a unos duendecillos con faldas a cuadros y muy mal hablados, a unas brujas que no creen que puedan existir en una zona sin roca (eso de hacer magia en la arcilla es imposible, según ellas) y mucho menos que la que tenga que heredar el puesto de bruja sea una cría (aunque el puesto implique quemas en las hogueras de los pueblerinos si se enteran que la mujer que les da unas hierbas dice ser una bruja).

Rápidamente entra la hada mala, que secuestra al hermano, y por el que de repente Tiffany tiene un sentimiento de posesión, de propiedad... ah no, que se llama amor de hermana. Y por eso, con la ayuda de los Nac Mac Feegle (que fueron expulsados del reino del hada mala por borrachos, ladrones y malhablados) y mucha mucha suerte y responsabilidad, Tiffany aprende ciertas cosas sobre la naturaleza del amor, los sueños y la realidad.

Muchos juegos de palabras estaba vez bien traducidos (no es nada fácil hacerlo, y menos si es la primera novela de Pratchett que haces, como le ha pasado a su traductora), mucho humor y sobretodo, una magistral enseñanza sobre en qué consiste madurar y convertirse en alguien responsable.

Lástima que su Alzheimer sigua avanzando rápidamente y no haya solución a la vista. Será una gran pérdida

Aquí el listado de los libros leídos, con sus links a los comentarios.