... y mala memoria.
Mail recibido en mayo de 2007, que te deja pensando quién es esa persona que te conoce, que te llama amigo y que no logras situar. Le das vueltas varias veces, pero justo entonces tienes un brote, y entre pitos y flautas lo dejas ahí, en la bandeja de entrada IMAP, prometiendo revisarlo cuando remontes un poco y no te cueste tanto enfocar.
Durante los meses siguientes, tienes esa sensación de que te olvidas algo, pero tienes tantas cosas en la cabeza y tantas cosas que hacer (Ayudar Jugando en esas fechas "chupa" mucha CPU y recursos), que no logras situar.
Y hace una semana, decides liberar espacio en tu bandeja de entrada y te vuelves a encontrar el mail.
Y zas, rayo iluminador, y ya sabes quién es.
A pesar de haberme disculpado unas pocas veces, sigo sintiéndome culpable.
Lo siento Eze, aquí me tienes para lo que necesites (y bienvenido a este diario)
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