... no pica.
Y una de las mías es la cocina.
Como cada año, uno de los amigos (Fenris) se va con sus niños (es maestro) a escocia (¿o erea gales?) 30 días.
Y como cada año nos juntamos para decirle hasta luego. Este año hemos jugado mucho a Leyenda de los 5 Anillos, un juego de rol sobre un japón feudal modificado que la verdad está gustandome mucho (gracias Lyra por soportarnos y continuar arbitrando).
Así que Andira (otro de los amigos cocinillas) dijo que prepararía sushi (maki y nigiri) para este viernes regalarnos con una cena "com cal" a lo que hacemos (tanta pizza llega a cansar). Y yo propuse hacer el postre: helado de té verde.
Las peripecias han sido múltiples.
El martes hice la primera prueba, pero fallé en lo básico. No compré hojas de té verde japonés sino té verde chino de la provincia de seijouang (o algo así, que lo digo de memoria). Él helado estaba rico rico, pero no era de té verde (ni siquiera verde, sino de color ocre oscuro).
Así que el miercoles me hice con hoja de té verde sencha y ya me puse e hice la cantidad necesaria (un litro de helado, que con el proceso se ha quedado en unos 600 gr.). Pero, oh sorpresa, tampoco es verde.
Creo que tengo aislado el problema. Las yemas de huevo (naranajas) más la leche (blanco) tintada un poco con las hojas de té (verde oscuro) no dá el color verde intenso del típico helado que te ponen en cualquier restaurante de este estilo. Sino ocre, gracias al proceso del baño maría al que se le somete. Así que una de dos: o usen polvo de té verde matcha o usan tinte alimentario.
La próxima vez probaré con el matcha a ver si es eso.
La receta la teneis aquí: Helado de té verde.
Lo de la sarna con gusto viene a que el proceso de creación de este helado requiere entre 10 y 11 horas (con pausas cada 3) y claro, yo a casa llego a las 18:30... así que haced cálculos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Algo que decir?