... cuando tenía 15 años, año 1988.
Joven imberbe sin pelo largo y con flequillo, en verano, con chirucas y pantalones cortos.
Acababa de suspender inglés en 2º de bachillerato. Y mi padre no podía soportar que uno de sus hijos suspendiese algo: Nunca lo había hecho, pero ya se sabe... el instituto tiene esas cosas, y el no ir a clases para quedarse en el bar de enfrente jugando a pool 8, o las partidas de rol a las que iba muchas tardes y todos los sábados a casa de un amigo.
Y por eso me apuntó a una clase particular de inglés, que me daba la novia de un profesor amigo mío (hermano del director del colegio) del colegio. Recuerdo vagamente las clases, la recuerdo a ella nebulosamente. Sé que pensaba que menuda suerte tenía X., su novio. Pero sinceramente si me pidieran que la describiese o dijera su nombre... no podría, está olvidado.
Lo que sí recuerdo y muy claro fue la primera clase. Yo fuí con el libro que estaba leyendo en aquel momento, el primer tomo de la Dragonlance. Y ella lo vió y me preguntó:
— ¿Te gusta?
— Ajá. — contesté yo —. Me gusta mucho, aunque menos que el Señor de los Anillos.
— Ese libro me lo dejó X. en inglés y me gustó, también. Así que vamos a hacer una cosa, coge la primera página y me la traduces al inglés.
— ¿Cómo? ¡Pero si he suspendido inglés! Se supone que me tienes que enseñar.
– Y te enseñaré. Tu traeme el texto de la primera página traducido como tú sepas, no te preocupes por lo mal que esté. Y mañana hablamos.
Así que ese día no fui a jugar a rol, ni nada de eso. Me senté en el escritorio plegable que tenía en mi habitación, con el flexo rojo y mi diccionario VOX Español-Inglés, Inglés-Español y me tiré... no recuerdo con exactitud, pero al menos 4 o 5 horas.
Y al día siguiente fue cuando comencé a aprender inglés, cuando me dijo lo que había hecho: un horror.
Y con un mes de clases (y un mes de traducir del castellano al inglés ese primer volumen de la Dragonlance) saqué un 8 en el examen de recuperación de septiembre.
Y de ahí, a leer libros de rol en inglés, a hacer mis pinitos con traducciones "amateurs" de juegos, a ver cine en versión original... y hasta donde estoy ahora mismo: traduciendo libros del inglés.
Sé que en casa de mis padres tienen que estar esos primeros textos. Un día de estos deberé rebuscar y releerlos.
Me gustaría saber que fue de ella y de él.
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