Este post lleva macerándose como meses en mi espacio de blogger. Al final creo que ha pasado el tiempo suficiente y la distancia ha dado la perspectiva correcta al asunto.
Puedo llegar a ser una persona demasiado behemente y perseverante, cansina e incluso mandona. Quizás sean algunos de mis defectos sobresalientes y evidentes.
Y tengo muy claras mis prioridades y escala de valores.
Sé que cuando me comprometo a hacer algo lo doy todo y antepongo cosas que son "secundarias", cosas que entran de lleno en mi tiempo libre y de ocio, por ese algo al que me he atado voluntariamente.
Entiendo que no todos lo tengan claro y no por ello intento imponer mi punto de vista y parecer.
Y es por ello que me da lástima que se digan según que cosas.
No las entiendo. Y como no las entiendo y me da mucha rabia el victimismo, paso. Paso de batallar más contra ruedas de molino por esas personas. En lo que a mí respecta seguirán siendo amigos (o conocidos o familiares, lo que sea en cada caso), pero no confiaré en su palabra por mucho que hayan cumplido anteriormente. Su actitud final de romper la baraja ha dado al traste todo la faena hecha antes.
Hay cosas importantes: mucho más importantes.
Y por eso me voy a dedicar a ellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Algo que decir?