Figuradamente y en la realidad.
Estar trabajando en la nueva oficina tiene varias ventajas: poder ir a comer a casa a mediodía (10 minutos andando), sitio más recogidito y familiar, y conversaciones.
Porque tengo que reconocer que a veces se me hacía cuesta arriba pasar un día completo sin hablar con nadie; es lo que tiene trabajar en una empresa donde sólo hay dos empleados y uno de ellos lo ves de uvas a peras.
Ahora tengo conversaciones... muchas conversaciones.
Son 8 personas (6 de ellas mujeres) que dan para muchas conversaciones.
Y ayer dieron la nota parte de las mujeres.
Conversación mientras configuraba varias de sus máquinas:
- Llega un cuarto de hora tarde... así que un 2.
- Uf... ¿sólo un dos? Pues que espere.
- Eso, que es la hora de comer y aqui esperando para un triste dos.
- ¿Quien ha dado eso del 2?
- M., así que tiene que ser cierto.
No pude aguantar más y pregunté:
- ¿De qué hablais? Me teneis intrigado.
- Del que tenia que haber estado aquí hace 15 minutos y fíjate la hora que es.
- ¿Pero lo del dos que es?
- Pues, ¿qué va a ser? La nota. Es un 2 pelado.
Menuda carcajada solté y pobrecito del "desgraciadito" dos.
Aunque en una cosa tenían razón... era un suspenso como una catedral, aunque sólo fuera por no ser puntual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Algo que decir?