Este año sí ha sido un Sant Jordi como debe ser: me han regalado una rosa y dos libros. Vale, el año pasado fue "mala época" para esperar un libro... y sé que esta fiesta se ha convertido en mero mercantilismo, pero me hace ilusión recibir un libro.
El primero me llegó de improviso y a traición: mi ex- tuvo a bien de regalarme el segundo de Alatriste, el viernes. No sé qué pretendía con ello, pero bueno... un libro es un libro y no se lo iba a despreciar, máxime cuando sé que en el trabajo lo está pasando mal.
El sábado quedé con una amiga en casa, le debía una sesión de cocina; que R. se interesó por el tema de antesmuertoquecocinillas pero por diversas razones no pudo ser (espero que en las próximas sí). El menú fue una Crema de Puerros y de segundo un Bacalao con Ajos Tiernos. Creo que quedó medianamente bien (o al menos eso me parecíó), aunque el veredicto final lo tiene ella, claro. Yo por lo menos me lo pasé genial con su compañía, hablando y disfrutando de la comida (y mi gatita Shotet no os digo nada... la de saltos que pegó).
Ella fue la que me regaló el segundo libro: uno sobre arte románico en Andorra... ¡¡ precioso!! (comprobado, no salen arcángeles-todo-ojos).
Y luego yo me regalé uno (¿por qué no iba a hacerlo?): el primer volumen de los cuentos completos de Fredric Brown.
Tres libros fueron los que regalé yo: los dos primeros de las Crónicas de Narnia (avisa cuando los leas, que hay más volúmenes esperándote) y un libro sobre el Horóscopo (espero que para otra vez sepa mejor qué regalarte).
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