Es que no lo recuerdo.
Cada vez que vuelvo a Barcelona, quedo apabullado del ruido que hay en la ciudad.
Sí, tiene mil cosas que no tiene Málaga y me encanta volver, pero el ruido, las prisas que lleva la gente caminando, yendo en el metro... haciendo lo que sea, es tremendo.
Si una cosa se me ha quedado de mi nueva ciudad (sí, comienzo a pensar como si fuese mi ciudad, jatetú) es que no hace falta ir deprisa a ningún lado. También los hay aquí que les va la vida y corren, pero no es lo normal. El centro es ruidoso pero no como Barcelona, y espero que nunca lo sea, que las políticas de movilidad sigan cambiando para hacer que el coche se deje de lado cada vez más.
En unas semanas habrán unas jornadas sobre ciudad y bicicleta, el XII Congreso ibérico, que me perderé por estar en Zona Lúdica.
Si os interesa el tema, ya tardáis.
Me ha gustado eso de "mi ciudad" (o la tuya, jatetú).
ResponderEliminarTe quiero.