Ayer a cosa de las 19:00 se acabó una etapa larga, de 10 años, en Ayudar Jugando, ocupando cargos de responsabilidad e intentando hacer que la asociación consiguiera sus fines.
Desde 2004 hasta 2013, han habido momentos difíciles, duros, increíblemente dulces, broncas, sinsabores, alegrías, millones de sonrisas sobre todo.
Y diez años, quieras o no, terminan por agotarte física y mentalmente. Habré hecho mil cosas mal, pero espero que las que haya hecho bien sean las que importen.
Las cosas no terminan cuando alguien las deja, si no que continúan y se mueven, crecen y cambian... pero siempre con la mejora en mente.
Seguiré estando como socio de a pie, ayudando en lo que se pida y siempre que pueda.
Y quizás, solo quizás, algún año de estos, cuando haya cogido la fuerza, ímpetu y alegría que tener un cargo requiere intente volver, si es que alguien me lo requiere.
Suerte en todo y como decían Terry Pratchett en sus novelas de Mundodisco: calma y tranquilidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Algo que decir?