El Soho es un barrio que está entre la Alameda Principal y el puerto.
A simple vista es feo, oscuro y algo sucio, con esos edificios altos y con calles estrechas. A mí me recuerda al margen derecho de la Ramblas de Barcelona, donde están los museos y tiendas, antes de llegar a la Boquería.
Aquí más o menos igual porque hay museos (el CAC, centro de arte contemporáneo y algún otro) y sobretodo bares y restaurantes.
El estar encajonado entre 2 calles con mucha circulación y el río sin agua que es el Guadalmedina le quita encanto.
Esta ruta se hizo del 20 al 28 de septiembre y de las 23 tapas que había probamos solamente cuatro de ellas. Pero estuvieron ricas y fue más que interesante.
La primera la tomamos en el Roy's, un bar-cervecería en una calle muy ruidosa.
El crujiente dulce de morcilla rondeña me quemó la lengua, así que estaba recién hecho, sí. La verdad es que estaba sabroso, aunque fuese poco más que la morcilla, canela y pimiento metido en la base de hojaldre.
Luego andamos unos 50 metros y tuvimos que elegir entre dos restaurantes que estaban puerta con puerta. En este caso nos decantamos por La REbotica del Soho, para probar algo que llamaron "Rebotiquito", que no era más que una tostada con solomillo de cerdo con queso y cebolla caramelizada. Al menos estaba rico.
Esto fue un día, creo que un viernes.
El sábado probamos otras tres distintas (estábamos que nos salíamos, ¡oiga!).
La verdad es que tengo que decir que tuvimos que pasear, porque abrían casi todos a las 20 horas, y eso no lo tuvimos en cuenta.
Primero nos fuimos a un restaurante que tengo anotado de probar de carta, pero que las dos veces que hemos ido ha sido por las tapas: La Ménsula. Allí nos sirvieron un Bacalao al pil-pil en crema de chipirón que estaba de vicio (fue mi preferida).
Cuando abrió, nos fuimos a un vasco que siempre he tenido curiosidad (Eguzki) y que me defraudó, porque esperaba un pincho distinto a lo que sirvieron, que fue un sencillo sandwich de tortilla con crema mayonesa y pizquitas de algo que decían era bonito. Pues vale, pues me alegro.
Y luego el que cerró esta ruta, un restaurante que parecía de los clásicos, pero que me ha llamado la atención y está anotado para probar un mes del año que viene: Mesón Ibérico. ¿Y qué tapa podrían poner en un restaurante con este nombre? Pues no, os equivocáis. Tenían una Tostá de boletus y langostinos, que quedó muy cerquita de mi preferida.
Lo dicho, estas rutas, que han salido como setas en los últimos dos años, están cogiendo cierto nivel y cada vez ponen creaciones más interesantes.
PD: De no publicar en semanas, a dos en un día. Leñes.





No veas como os poneis!!! XD
ResponderEliminarEs que hay que aprovechar xD Algunas están ricas ricas :p
ResponderEliminar