Nota: Que sí, otro que no publiqué cuando lo leí. Lo dicho, lo peor.
Este año 2012 ha sido uno de relecturas y clásicos de la CF. Y para muestra un botón.
Philip K. Dick es un escritor que al menos a mí me lleva a los extremos: odio y amo a partes iguales sus creaciones literarias. Es capaz de lo mejor (como esta novela o Ubik) y de lo peor (como Sivainvi o cualquiera de las otras dos novelas que acompañan esa mal trilogía de Valis). Y entre medias hay novelas que se dejan leer.
Esta novela para mí entra en esas de ni fu ni fa. Vale, es la única novela de Dick que se llevó un Hugo, pero a mí me ha llegado a decir poco.
Es una relectura porque ya la leí hace años, y tengo que reconocer que la recordaba mal y que ha envejecido peor.
Hay que reconocerle sus méritos.
Es la novela sobre ucronías que marcaría un antes y un después a este género.
Otra cosa que sorprende (y que personalmente encuentro algo que Dick inventó para dar interés) es que según el autor para decidir cómo se comportaban los personajes usó el I Ching. Es más, es algo que los protagonistas usan continuamente para ver si sus acciones tendrán o no un final feliz o si la decisión que han tomado es correcta, moralmente hablando.
Y por su puesto, como el 99% de sus novelas (por no decir todas) esos mundos tan parecidos al nuestro pero diferente a la vez, y sus conexiones con otros mundos paralelos que solo algunos de los protagonistas pueden ver, tocar o notar.
En El Hombre en el castillo se nos habla de un mundo donde Alemania y Japón ganan la IIGM y se reparten el mundo. Un mundo que no ha avanzado mucho tecnológicamente hablando y que se debate en una especie de ensoñación, con las dos potencias ganadoras luchando soterradamente por finiquitar al contrario.
La acción discurre en unos Estados Unidos divididos en tres; una parte bajo la influencia alemana, otra bajo el poder japonés y una extensión yerma en la que los "auténticos nativos" malviven de los restos que pueden conseguir. Con cuatro tramas que se entremezclan, todo se mueve bajo una trama opresiva, calmada y lenta, donde parece que no pasa nada y donde todos los protagonistas dudan de todo.
Quizás lo más interesante es ver cómo los protagonistas, gracias a un libro de ficción llamado "La langosta se ha posado" que está censurado y prohibido, ven cómo habría sido su mundo si los Aliados hubieran ganado la IIGM.
Poco más que contaros ya que las tramas a veces terminan por ser bastante confusas y aunque yo crea haberlas entendido, gracias a Dick, estoy seguro que tendrán cuatro o cinco niveles de interpretación.
Eso sí, es un clásico al menos una vez hay que leer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Algo que decir?