Nota aclaratoria: Tengo pendientes los resúmenes de otros libros, pero es que no encuentro tiempo ultimamente para casi nada... así que sirva este de compensación.
Sabía que iba a ser una lectura compleja y complicada. Pero casi me supera.
La hard-cifi siempre me ha atraído, pareciéndome más verosímil en sus planteamientos que la mera cifi de relax y aventuras. Pero supongo que la edad no perdona y comienzo a darme cuenta que ciertas cosas hay que disfrutarlas, y no caer en la documentación para refutar lo que me están contando o simplemente para entender lo que me explican.
En algún lado leí que esta novela es lo que tendría que haber sido Johnny Mnemonic, la infame película, de haber tenido a Greg Egan de guionista.
La premisa de la novela es que en el futuro cercano se habrá podido escanear los patrones cerebrales de las personas hasta tal punto que sea posible ubicar esos ceros y unos en un entorno virtual y "despertarlos", asumiendo conciencia ese patrón de quién es y qué ha hecho hasta entonces, manteniendo desde ese momento una vida "normal" y autoconsciente... siempre que el hecho de saberse "no real", no de carne y hueso, no haga que se mate de alguna manera. Pero claro, mantener usas mentes digitales cuesta muchos procesos de los servidores y por eso van "lentos".
Esa premisa engarza con la típica programadora de realidad virtual que intenta, dentro de ese mundo, hacer que una bacteria virtual mute y mantenga la mutación sobreviviendo en un entorno virtual de 32 elementos que lo explican todo: la Realidad Virtual.
Se añade el típico "loco" que quiere ir un paso más allá ofreciendo la inmortalidad a esas personas digitales en un entorno de máquinas TVC (máquina de Turing), que se expanden hasta el infinito, soslayando el problema de los procesos limitados, y que no contento con ello quiere darles algo de entretenimiento, creando dentro una RV donde vivan y evolucionen, a distinta velocidad, las bacterias virtuales de la RV que la programadora logra mejorar y colocar en un mundo que evolucionará, usando los procesos de esa TVC.
En ese mundo de yoes autoconscientes, varios planean hacer contacto con la vida alienígena (que ha evolucionado durante miles de millones de años virtuales) para decirles que son sus creadores, ya que ciertas reglas de la máquina TVC parecen estar rompiéndose (haciendo que esa inmortalidad peligre) e intuyen que es por culpa de la RV y sus reglas finitas.
El final es demodelor; en unas meras 20 páginas, el autor hace chocar las dos teorías, y logra que los seres creados en la RV refuten la teoría del infinito, rompiendo todas las reglas de la máquina TVC y borrando toda la existencia de esos yoes que creían que sus reglas manejaban las otras.
El autor intenta desarrollar y engarzar las teorías solipsistas clásicas (solo se puede estar seguro de la existencia de la propia mente, siendo la realidad que la rodea incognoscible y parte de las emanaciones de la mente; vamos, solo se puede estar seguro del propio yo) en un entorno digital moderno.
No está mal la novela, pero reitero que a pesar de ser corta (300 y pocas páginas) se me ha hecho farragosa y pesada. Me lo pensaré muy mucho de volver a leer alguna novela de este autor.
Aquí el listado de los libros leídos, con sus links a los comentarios.
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