Ayer estuve tan echo polvo que ni ganas de sentarme tuve, así que explico hoy.
Algo que siempre quise en una cocina fue una puerta corredera, nada de puertas típicas con cristal que solo hace que ocupar sitio y llenarse de polvo y grasa. Así que tiraron la pared izquierda que dá al pasillo y montaron un armazón para la puerta.
Entre eso y enyesar la estructura y terminar de rellenar huecos para luego poner los azulejos se pasó casi todo el día.
Bueno, y que nos acercaron a la fábrica de azulejos porque la que habíamos elegido para el suelo se había agotado y tuvimos que elegir otra.
Entre una cosa y otra, nos dicen que el martes estará terminado y podrán comenzar a montar suelo y azulejos. Hoy vendrán también, porque el lunes tienen que finalizar otra obra en Arroyo de la Miel. Total, con el mal día que hace no hay problema.
Y ayer tuve que ir al médico otra vez porque la fiebre subió a 38. Así que ahora estoy con eritromicina, uno de los poquitos antibíoticos que puedo tomar (está claro que no es una infección vírica, sino bacteriana). Espero mejor en breve porque es horrible estar todo el día tosiendo y esputando.
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