... la semana pasada, hemos invertido dos días jugando para ayudar.
Vamos, que Ayudar Jugando ha celebrado sus VIII jornadas benéficas.
Este año ha sido la hecatombe: salas a reventar, imprevistos por doquier... pero las mejores, sin dudarlo ni un segundo. A pesar de los maleducados que arrasaban con todo, de los chorizos que sustrajeron una cámara fotográfica y una cartera (espero no saber quienes fueron, porque iríamos a por ellos), de las caídas en los cuadros eléctricos que retrasaron una presentación... han sido una jornadas tremendas.
El sábado a las 12 horas ya no había ni una mesa libre (de un total 50 dedicadas a actividades), por lo que hubo que compartirlas e incluso "usurpar" mesas pequeñas de las salas de los abuelos. Y fue in crescendo.
El domingo mucho más tranquilo, evidentemente (que los frikis se van de juerga y tienen que dormir), pero la subasta estuvo a tope y muy animada. Tanto que si no yerro, se duplicó la recaudación de la misma.
En el plan personal, vinieron dos personas que hacía mucho tiempo que no veía y me hizo muchísima ilusión. Luis, quien dentro de Tsunami se encaargaba de montar los torneos de presentación de Magic, muy metido siempre en actividades lúdicas, se pasó con su mujer y su crío de pocos meses. Y el hermano de Eze, que fue avisado de las jornadas, y se pasó un rato a saludar y a jugar (gracias por avisarle).
Aún no hemos hecho recuento total pero creemos que igualaremos o superaremos recaudación del año pasado. Pero ya veremos, que este domingo será el último día en el que Ayudar Jugando hará una actividad benéfica. El año pasado hubo una actividad que fue deficitaria (Torneo Vintage de Magic) y por eso decidimos este año no hacerla.
Pero 7 días atrás Nerea, Omar, Alfredo y varios más, se liaron la manta a la cabeza y movieron la celebración del torneo, sin premios y con la cesión del local del negocio de Alfredo para poder hacerlo. Esa pequeña bola de nieve que movieron los aficionados ha ido creciendo, y ya hay premios (donados por los participantes), fila 0 por si no se puede ir pero se quiere colaborar con la inscripción de 10 euros, pastas y café para los asistentes, cartas modificadas por varios dibujantes, etc.
Yo me he emocionado viendo como el lema de "por la sonrisa de un niño" haya calado tanto.
Espero ver a gente conocida allí y retomaré el ritmo del diario en unos días.
Gracias a todos los que de algún modo habeis contribuido a que los más desfavorecidos tengan ilusión en estas fechas tan señaladas.
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