... ni descanso.
Tocan hacer muchas muchas cosas para ya y comienzan a quedárseme los días cortos. Y para más agobio ultimamente ando cansado.
El oído derecho no se ha recuperado del todo (y tardará si alguien que me sé chilla cada vez que habla los viernes) y la espalda a veces molesta un poco.
Al menos ayer tuve una pequeña alegría: sin decir nada mi jefe me ha subido un poco el sueldo.
Pronto tocará plantear la migración, no de máquinas, sino del operario que las cuida y las mima, que total, ellas no distinguen entre 15 kilómetros y 1.000 kilómetros.
Dos días más y descansaré unos pocos con mi niña.
PD: Sabemos que el diario de Wendeling está inaccesible según desde qué redes. Pondremos remedio en poco tiempo, no desespereis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Algo que decir?