... andaba yo por la calle y me dí cuenta de que me paraba delante de cada cartelito de menú diario de los bares/restaurantes por delante de los que pasaba, y me ponía a estudiar la carta, sus precios, sus platos...
No es que tuviera hambre a esas horas (rondaban las 19), así que supongo que sería curiosidad.
Hace unos años, cuando tenía que ir a trabajar a Zona Franca, el único lugar en el que podía comer era un "bar de camioneros" que había en el mismo edificio. ¿Por qué de camioneros? Pues aún no lo tengo del todo claro, porque los que comíamos eramos todos o casi todos los que trabajábamos en las oficinas del edificio.
La defición de "de camioneros" supongo que se refiere a esa comida consistente, llena de grasas y carbohidratos que esa profesión necesita (sic) para poder conducir. Lo curioso del tema es que el sitio tenía otra peculiaridad que no he vuelto a ver en otros sitios: el menú no valía un precio fijo, sino que cada plato y/o complemento tenía un precio.
Que querías un bistec de ternera 2,85 euros
Que querías una cocacola 1,15 euros
Lo divertido del asunto es que luego, levantabas el brazo, y uno de los camareros que sólo hacía que cobrar, iba a la mesa y calculaba lo que habías consumido. Y nunca acertaba con el precio. Llegamos a hacer una apuesta diaria un ex-compañero y yo para ver si ese día acertaba o no con el precio justo.
Y todo esto ahora no sé a que venía... pero la anécdota me ha venido a la cabeza y así la he contado... ¡ah, sí! Ahora recuerdo.
Que los menús de los restaurantes/bares cada vez son más limitados y más "de camioneros". Últimamente ya no me quedo a comer y gastar los tickets que recibo cada mes por eso... como mejor en casa calentando algo del día anterior que sentándome en uno de estos bares.
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