Han sido cuatro días... intensos y llenos de recuerdos y de momentos para recordar.
Días con calor, mucho... tanto que no he parado de sudar (ejem).
Un sábado especial, comiendo todos en familia en un restaurante japonés nuevo que encontramos hacía unas semanas y que hace una sopa de miso increíbles (caro un rato, pero mereció la pena). El sobrino de Wendeling aprendió a comer con palillos en un santiamén y aunque Ithilien no comió casi, creo que gustó a todos.
El domingo... especial. Por la comunión de las niñas y porque, aunque no estuve a su lado en la ceremonia (realmente no me tocaba), sí me sentí muy cerca. Mención aparte la mala educación de los asistentes; si están por figurar, al menos y es lo mínimo, guardar silencio. Me recordé mucho de mi primera comunión (con 13 años) y cómo han cambiado las cosas. Nadie la hizo vestido de marinerito y nadie (excepto una niña) la hizo de "novia"... en esta todos marineritos, todas novias (o casi). Supongo que será cosa del paso del tiempo, pero sentí que era una ceremonia... bastante vacía.
Y un lunes duro, porque tenía que volver. Y la quiero tanto que cada vez cuesta más decir hasta pronto.
PD: ¡¡El viernes me leí un libro entero!! Tooooma ya. El primero en varios meses (demasiados).
PD2: Página 89 de 254 a día de hoy. Faltan 14 días para la entrega (espero alargarlo 1 semana más).
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