Uno de los motivos por los que me encuentro muy agusto y por los que no tengo intención de cambiar de trabajo (a pesar de no cobrar demasiado), es que hay una absoluta carencia de presión laboral.
Vale, hay puntas de trabajo muy estresantes. Hay "marrones" que solucionar rápido cuando es imposible hacerlo. Los clientes pueden ser muy maleducados cuando quieren.
Pero mi jefe no presiona. Puedo relajarme sin que me diga qué hago.
Esto viene a colación porque una amiga lo está pasando muy mal en su actual trabajo. Es consultora política en una gran empresa (temas diversos, sobre todo con administraciones públicas) y su jefa la está aislando y sus compañeros marginando. Tiene que ser una situación terrible, saber que uno vale más que todos ellos y sigue siendo el mismo en su trabajo y que tus jefes no lo valoren o intenten tirar a tierra tus esfuerzos y tu valía.
Menos mal que ella es fuerte y ya lleva tiempo buscando algo mejor. Esta tarde comeré con ella y le infundiré los ánimos pertinentes en persona. A ver si tiene suerte con la entrevista de esta tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Algo que decir?