viernes, marzo 23, 2007
Ciber + punk = realidad del hoy en día
Hay veces en las que por casualidades, dos cosas separadas y que no tienen nada que ver y que además una de ellas te aparece de repente, se encuentran cara a cara y lanzando una descarga te miran y te acusan.
El nuevo proyecto en el que estoy trabajando de traductor es un libro de rol sobre ciberpunk. Ayer estaba con el capítulo de lo que significaban las palabras.
Ciber: proviene de cibernética, que es la ciencia que estudia el control y la comunicación en los animales o en las máquinas (tecnología).
Punk: Se refiere a un tipo de “contracultura” o “anarquía callejera”, de gentes rebeldes y antisociales (indivualismo y deshumanización).
Y la suma:
Ciberpunk = tecnología + deshumanización
Término inventado en 1983 por un escritor, pero ya hace años que se está convirtiendo en algo palpable, en algo real (no en vano la Revista TIME le dedicó un número en 1993 y la tecnología de la información, y por tanto el control a través de la información y la tecnología que significa ciber, es algo real desde hace años).
Hoy, paseando por los foros y webs que miro, he entrado y leido esto:
La fotografía de la pesadilla
Y me he puesto a llorar en el trabajo sin poder remediarlo.
El ciberpunk está con nosotros y ya no hay salvación alguna.
PD: Acabo de darme cuenta que puede parecer que cargo contra el periodista, cuando no es así. En lugar de explicarlo, leed esta reflexión. Casa 100% con lo que pienso y me reafirma aún más en la conclusión:
El nuevo proyecto en el que estoy trabajando de traductor es un libro de rol sobre ciberpunk. Ayer estaba con el capítulo de lo que significaban las palabras.
Ciber: proviene de cibernética, que es la ciencia que estudia el control y la comunicación en los animales o en las máquinas (tecnología).
Punk: Se refiere a un tipo de “contracultura” o “anarquía callejera”, de gentes rebeldes y antisociales (indivualismo y deshumanización).
Y la suma:
Ciberpunk = tecnología + deshumanización
Término inventado en 1983 por un escritor, pero ya hace años que se está convirtiendo en algo palpable, en algo real (no en vano la Revista TIME le dedicó un número en 1993 y la tecnología de la información, y por tanto el control a través de la información y la tecnología que significa ciber, es algo real desde hace años).
Hoy, paseando por los foros y webs que miro, he entrado y leido esto:
La fotografía de la pesadilla
Y me he puesto a llorar en el trabajo sin poder remediarlo.
El ciberpunk está con nosotros y ya no hay salvación alguna.
PD: Acabo de darme cuenta que puede parecer que cargo contra el periodista, cuando no es así. En lugar de explicarlo, leed esta reflexión. Casa 100% con lo que pienso y me reafirma aún más en la conclusión:
jueves, marzo 22, 2007
Recordando el pasado (II)
... cuando tenía 14 años, año 1987.
(sí, es que aún no había cumplido los 15, que mi dia es en noviembre).
Era un joven imberbe (más que en el anterior recuerdo) sin pelo largo y con flequillo, otoño, y con frío (ese año hizo frío).
En la clase en la que estaba había mucho repetidor. Y repetidores de los "broncas". Era un poco un show. Yo como no solía "destacar" lo miraba todo un poco como desde la grada.
Ese año me había "tocado" (sigo sin saber el porqué, no lo recuerdo) sentarme al lado de una chica (guau). Era repetidora, sí, y tenia 2 años más que yo (17 cumplía). Fue un pequeño "shock" para mi. No es que fuese muy abierto yo por aquel entonces (ese fue el año del cambio, por esto y más cosas). Y Merche (acabo de recordar su nombre) me dió el empujoncito: era guapa, bajita, muy sonriente y hablaba por los codos; siempre estaba hablando... la de broncas que le caían (nos caían, de rebote a mí claro) al cabo del día.
Una de las tardes (martes), hablando con sus amigos me metió en la conversación y, a parte de conocer una chica que fue muy amiga mia ese año (Yolanda, lástima que se fuese de la ciudad ese año), casi me arrastraron a una discoteca el viernes de esa semana. Imaginadme, 14 añitos (faltaba 1 mes largo para cumplir 15), en casa acababan de comprar un tocadiscos y no lo había ni estrenado, y ale... a la discoteca. Fueron 3 días de muchos nervios, porque la edad para entrar eran 18 (y no tenía ni idea de cómo dar el pego... que aún ni me afeitaba).
La discoteca elegida fue New Connection (en mi ciudad ese año solo había dos, habían cerrado Styloo ese mismo verano). Tuve que mentir para ir a mis padres (aunque supongo que no terminaron de creerme; se me dá muy mal mentir). Y me lo pasé genial... pero no bailando: escuchando alucinado la música. No me importaba el humo, ni la aglomareción... nada.
Tengo que darle la gracias a Merche por hacer que fuese ese día. Sin haber ido no me gustaría la música que escucho.
Años después, la ví unas pocas veces más, y se la seguía viendo igual: guapa y habladora. También me gustaría saber qué ha sido de su vida.
(sí, es que aún no había cumplido los 15, que mi dia es en noviembre).
Era un joven imberbe (más que en el anterior recuerdo) sin pelo largo y con flequillo, otoño, y con frío (ese año hizo frío).
En la clase en la que estaba había mucho repetidor. Y repetidores de los "broncas". Era un poco un show. Yo como no solía "destacar" lo miraba todo un poco como desde la grada.
Ese año me había "tocado" (sigo sin saber el porqué, no lo recuerdo) sentarme al lado de una chica (guau). Era repetidora, sí, y tenia 2 años más que yo (17 cumplía). Fue un pequeño "shock" para mi. No es que fuese muy abierto yo por aquel entonces (ese fue el año del cambio, por esto y más cosas). Y Merche (acabo de recordar su nombre) me dió el empujoncito: era guapa, bajita, muy sonriente y hablaba por los codos; siempre estaba hablando... la de broncas que le caían (nos caían, de rebote a mí claro) al cabo del día.
Una de las tardes (martes), hablando con sus amigos me metió en la conversación y, a parte de conocer una chica que fue muy amiga mia ese año (Yolanda, lástima que se fuese de la ciudad ese año), casi me arrastraron a una discoteca el viernes de esa semana. Imaginadme, 14 añitos (faltaba 1 mes largo para cumplir 15), en casa acababan de comprar un tocadiscos y no lo había ni estrenado, y ale... a la discoteca. Fueron 3 días de muchos nervios, porque la edad para entrar eran 18 (y no tenía ni idea de cómo dar el pego... que aún ni me afeitaba).
La discoteca elegida fue New Connection (en mi ciudad ese año solo había dos, habían cerrado Styloo ese mismo verano). Tuve que mentir para ir a mis padres (aunque supongo que no terminaron de creerme; se me dá muy mal mentir). Y me lo pasé genial... pero no bailando: escuchando alucinado la música. No me importaba el humo, ni la aglomareción... nada.
Tengo que darle la gracias a Merche por hacer que fuese ese día. Sin haber ido no me gustaría la música que escucho.
Años después, la ví unas pocas veces más, y se la seguía viendo igual: guapa y habladora. También me gustaría saber qué ha sido de su vida.
jueves, marzo 15, 2007
Recordando el pasado (I)
... cuando tenía 15 años, año 1988.
Joven imberbe sin pelo largo y con flequillo, en verano, con chirucas y pantalones cortos.
Acababa de suspender inglés en 2º de bachillerato. Y mi padre no podía soportar que uno de sus hijos suspendiese algo: Nunca lo había hecho, pero ya se sabe... el instituto tiene esas cosas, y el no ir a clases para quedarse en el bar de enfrente jugando a pool 8, o las partidas de rol a las que iba muchas tardes y todos los sábados a casa de un amigo.
Y por eso me apuntó a una clase particular de inglés, que me daba la novia de un profesor amigo mío (hermano del director del colegio) del colegio. Recuerdo vagamente las clases, la recuerdo a ella nebulosamente. Sé que pensaba que menuda suerte tenía X., su novio. Pero sinceramente si me pidieran que la describiese o dijera su nombre... no podría, está olvidado.
Lo que sí recuerdo y muy claro fue la primera clase. Yo fuí con el libro que estaba leyendo en aquel momento, el primer tomo de la Dragonlance. Y ella lo vió y me preguntó:
— ¿Te gusta?
— Ajá. — contesté yo —. Me gusta mucho, aunque menos que el Señor de los Anillos.
— Ese libro me lo dejó X. en inglés y me gustó, también. Así que vamos a hacer una cosa, coge la primera página y me la traduces al inglés.
— ¿Cómo? ¡Pero si he suspendido inglés! Se supone que me tienes que enseñar.
– Y te enseñaré. Tu traeme el texto de la primera página traducido como tú sepas, no te preocupes por lo mal que esté. Y mañana hablamos.
Así que ese día no fui a jugar a rol, ni nada de eso. Me senté en el escritorio plegable que tenía en mi habitación, con el flexo rojo y mi diccionario VOX Español-Inglés, Inglés-Español y me tiré... no recuerdo con exactitud, pero al menos 4 o 5 horas.
Y al día siguiente fue cuando comencé a aprender inglés, cuando me dijo lo que había hecho: un horror.
Y con un mes de clases (y un mes de traducir del castellano al inglés ese primer volumen de la Dragonlance) saqué un 8 en el examen de recuperación de septiembre.
Y de ahí, a leer libros de rol en inglés, a hacer mis pinitos con traducciones "amateurs" de juegos, a ver cine en versión original... y hasta donde estoy ahora mismo: traduciendo libros del inglés.
Sé que en casa de mis padres tienen que estar esos primeros textos. Un día de estos deberé rebuscar y releerlos.
Me gustaría saber que fue de ella y de él.
Joven imberbe sin pelo largo y con flequillo, en verano, con chirucas y pantalones cortos.
Acababa de suspender inglés en 2º de bachillerato. Y mi padre no podía soportar que uno de sus hijos suspendiese algo: Nunca lo había hecho, pero ya se sabe... el instituto tiene esas cosas, y el no ir a clases para quedarse en el bar de enfrente jugando a pool 8, o las partidas de rol a las que iba muchas tardes y todos los sábados a casa de un amigo.
Y por eso me apuntó a una clase particular de inglés, que me daba la novia de un profesor amigo mío (hermano del director del colegio) del colegio. Recuerdo vagamente las clases, la recuerdo a ella nebulosamente. Sé que pensaba que menuda suerte tenía X., su novio. Pero sinceramente si me pidieran que la describiese o dijera su nombre... no podría, está olvidado.
Lo que sí recuerdo y muy claro fue la primera clase. Yo fuí con el libro que estaba leyendo en aquel momento, el primer tomo de la Dragonlance. Y ella lo vió y me preguntó:
— ¿Te gusta?
— Ajá. — contesté yo —. Me gusta mucho, aunque menos que el Señor de los Anillos.
— Ese libro me lo dejó X. en inglés y me gustó, también. Así que vamos a hacer una cosa, coge la primera página y me la traduces al inglés.
— ¿Cómo? ¡Pero si he suspendido inglés! Se supone que me tienes que enseñar.
– Y te enseñaré. Tu traeme el texto de la primera página traducido como tú sepas, no te preocupes por lo mal que esté. Y mañana hablamos.
Así que ese día no fui a jugar a rol, ni nada de eso. Me senté en el escritorio plegable que tenía en mi habitación, con el flexo rojo y mi diccionario VOX Español-Inglés, Inglés-Español y me tiré... no recuerdo con exactitud, pero al menos 4 o 5 horas.
Y al día siguiente fue cuando comencé a aprender inglés, cuando me dijo lo que había hecho: un horror.
Y con un mes de clases (y un mes de traducir del castellano al inglés ese primer volumen de la Dragonlance) saqué un 8 en el examen de recuperación de septiembre.
Y de ahí, a leer libros de rol en inglés, a hacer mis pinitos con traducciones "amateurs" de juegos, a ver cine en versión original... y hasta donde estoy ahora mismo: traduciendo libros del inglés.
Sé que en casa de mis padres tienen que estar esos primeros textos. Un día de estos deberé rebuscar y releerlos.
Me gustaría saber que fue de ella y de él.
martes, marzo 13, 2007
Lecciones de semántica
Suelo pasar mucho de ciertas cosas. Una de ellas es que se me asegure una cosa que sé no cierta. y se me intente convencer de su veracidad. Al principio sí, rebato lo que se me dice o asevera, pero si veo que la otra persona cree ser poseedora de la verdad suprema sencillamente me olvido; ya tengo suficientes cosas por las que preocuparme y molestarme como para coger otra.
Pero si, después de unos días, esa persona vuelve a insistir en lo mismo, y además de manera gratuita y sin venir a cuento, pues como que me enciendo. Más si tiene algo que ver con parte de lo que me reporta dinero para comer.
En concreto:
eficacia.
(Del lat. efficacĭa).
1. f. Capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera
eficiencia.
(Del lat. efficientĭa).
1. f. Capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado.
Así que, señor Joan, hay que hacerlo, pero sin prisas. Nada de bien y rápido, simplemente bien, de la manera que se espera.
Pero si, después de unos días, esa persona vuelve a insistir en lo mismo, y además de manera gratuita y sin venir a cuento, pues como que me enciendo. Más si tiene algo que ver con parte de lo que me reporta dinero para comer.
En concreto:
eficacia.
(Del lat. efficacĭa).
1. f. Capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera
eficiencia.
(Del lat. efficientĭa).
1. f. Capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado.
Así que, señor Joan, hay que hacerlo, pero sin prisas. Nada de bien y rápido, simplemente bien, de la manera que se espera.
martes, marzo 06, 2007
En casa del herrero...
... cuchara de palo.
Pues aunque parezca increíble, así ha sido hoy cuando el ordenador que uso para almacenar datos, fichas, programas y sobretodo, el correo, ha hecho pufff y ha comenzado a humear. Cambiamos la fuente y nada... el disco duro ni un tímido ruidito de querer mover los discos de datos.
Y nosotros sin una mísera copia de seguridad.
Menos mal que nos ha salvado que era un HD de Western Digital, de los antiguos. De esos en los que la placa que controla el movimiento de los cabezales es extraible. Y gracias a que en su momento (hará como 6 años) compramos 20 discos duros iguales.
Cambio de la tarjeta de control y discos que ha vuelto a la vida.
Aunque hay que reconocer que lo hemos pasado mal. Muy mal.
Ahora cada viernes copia de seguridad de todo y en un mes como mucho un sistema de datos por triplicado y redundante.
Pues aunque parezca increíble, así ha sido hoy cuando el ordenador que uso para almacenar datos, fichas, programas y sobretodo, el correo, ha hecho pufff y ha comenzado a humear. Cambiamos la fuente y nada... el disco duro ni un tímido ruidito de querer mover los discos de datos.
Y nosotros sin una mísera copia de seguridad.
Menos mal que nos ha salvado que era un HD de Western Digital, de los antiguos. De esos en los que la placa que controla el movimiento de los cabezales es extraible. Y gracias a que en su momento (hará como 6 años) compramos 20 discos duros iguales.
Cambio de la tarjeta de control y discos que ha vuelto a la vida.
Aunque hay que reconocer que lo hemos pasado mal. Muy mal.
Ahora cada viernes copia de seguridad de todo y en un mes como mucho un sistema de datos por triplicado y redundante.
Despiste total
Ejem.
Qué os voy a contar que no sepais ya a estas alturas.
Pues sí, se me olvidó que la subscripción al hosting de este espacio había que pagarlo a primeros de marzo. Y por eso la web ha estado dos días desaparecida en combate.
Aunque a los de datacities ya les vale también enviarme la factura el mismo día en que había que pagar como máximo.
En fin, así soy yo y así se lo he contado.
Qué os voy a contar que no sepais ya a estas alturas.
Pues sí, se me olvidó que la subscripción al hosting de este espacio había que pagarlo a primeros de marzo. Y por eso la web ha estado dos días desaparecida en combate.
Aunque a los de datacities ya les vale también enviarme la factura el mismo día en que había que pagar como máximo.
En fin, así soy yo y así se lo he contado.