lunes, enero 31, 2005
Abrigos
Hoy me sentido como un pequeño ladronzuelo, y no porque haya birlado nada.
Había quedado con E. y E., mis ex-cuñados, porque el sábado ví que llevaban chaquetones nuevos y a mí me hacía falta uno (después de 6 años la cremallera no cerraba y tenía que ir por la calle con los brazos cruzados como si fuese un cosaco ruso).
Al preguntarles dónde y cuánto creí que me tomaban el pelo. Vamos, seguro que se estaban quedando conmigo: no podía valer seis euros de nada unos chaquetones más bonitos que el que hace seis años a mí me costó 60 euros al cambio.
Así que me sorprendí mucho más cuando me dijeron que eran de una tienda cerca de donde vivo ahora y que no eran de mercadillo.
Eso había que verlo. Esta tarde los he secuestrado (bueno, los he "comprado" con unas cuentas de correo electrónico by the face) y me han llevado a la tienda.
Y vamos que si tenían razón.
Dos chaquetas de abrigo para caballero tengo ahora mismo en el armario por la ridícula cantidad de 12 euros.
Lo dicho... al salir he mirado a todos lados por si estaba la policía fuera esperándome.
Me sentido como un ladrón de poca monta.
Había quedado con E. y E., mis ex-cuñados, porque el sábado ví que llevaban chaquetones nuevos y a mí me hacía falta uno (después de 6 años la cremallera no cerraba y tenía que ir por la calle con los brazos cruzados como si fuese un cosaco ruso).
Al preguntarles dónde y cuánto creí que me tomaban el pelo. Vamos, seguro que se estaban quedando conmigo: no podía valer seis euros de nada unos chaquetones más bonitos que el que hace seis años a mí me costó 60 euros al cambio.
Así que me sorprendí mucho más cuando me dijeron que eran de una tienda cerca de donde vivo ahora y que no eran de mercadillo.
Eso había que verlo. Esta tarde los he secuestrado (bueno, los he "comprado" con unas cuentas de correo electrónico by the face) y me han llevado a la tienda.
Y vamos que si tenían razón.
Dos chaquetas de abrigo para caballero tengo ahora mismo en el armario por la ridícula cantidad de 12 euros.
Lo dicho... al salir he mirado a todos lados por si estaba la policía fuera esperándome.
Me sentido como un ladrón de poca monta.
viernes, enero 28, 2005
¡¡Aibá la Ostia!!
¡Que no me había dado cuenta yo en 31 años!
¡Que he ido engañando a todo diox y encima sin saberlo!
¡Que yo me miro todos los días al espejo y no lo había visto!
¡Que esto de aquí abajo tienen que ser postizos!
¡¡¡Que soy una tía!!!
Explicación: Según una "iluminada" de Gran Hermano (Natasha o Bea, que me puse nervioso y no lo recuerdo con claridad) para saber si se es tío o tía no hay que mirar el paquete.
Noooooooooooo. Craso error.
Hay que ver si se tiene o no nuez salida. Carajos benditos, no sé si reirme de la tontería o llorar del alivio.
Conclusión: No ver los programas estos que recogen las cosas "graciosas" de otros programas. Os podeis llevar un susto como el mío si os despistáis.
¡Que he ido engañando a todo diox y encima sin saberlo!
¡Que yo me miro todos los días al espejo y no lo había visto!
¡Que esto de aquí abajo tienen que ser postizos!
¡¡¡Que soy una tía!!!
Explicación: Según una "iluminada" de Gran Hermano (Natasha o Bea, que me puse nervioso y no lo recuerdo con claridad) para saber si se es tío o tía no hay que mirar el paquete.
Noooooooooooo. Craso error.
Hay que ver si se tiene o no nuez salida. Carajos benditos, no sé si reirme de la tontería o llorar del alivio.
Conclusión: No ver los programas estos que recogen las cosas "graciosas" de otros programas. Os podeis llevar un susto como el mío si os despistáis.
miércoles, enero 26, 2005
Entre Montañas...
...de ropa sin planchar.
...de cosas pendientes por acabar.
...de papeles amontonados en cualquier sitio.
...de platos y vasos y cubiertos sin fregar, amontonados en la pica.
...de cajas con libros sin colocar, por no tener estanterías suficientes.
...de trocitos de papel masticado por mi gata (le encanta mordisquear las cajas).
¿A alguien le sobran un par de manos o unos cuantos cientos de minutos que prestarme?
Se gratificará con una cena digna de reyes.
...de cosas pendientes por acabar.
...de papeles amontonados en cualquier sitio.
...de platos y vasos y cubiertos sin fregar, amontonados en la pica.
...de cajas con libros sin colocar, por no tener estanterías suficientes.
...de trocitos de papel masticado por mi gata (le encanta mordisquear las cajas).
¿A alguien le sobran un par de manos o unos cuantos cientos de minutos que prestarme?
Se gratificará con una cena digna de reyes.
lunes, enero 24, 2005
¿Qué Hace Falta...
...para tener un buen día?
Una simple llamada y escuchar una voz que no conocía.
Lovely.
Una simple llamada y escuchar una voz que no conocía.
Lovely.
viernes, enero 21, 2005
Old Boy
Ayer, por sorpresa y sin aviso, una muy buena amiga (muacks Melania, de verdad) me regaló dos entradas para el estreno de Old Boy, una película coreana de Park Chan-wook, que después de presentarse en Cannes 2004 ganó el Gran Prix del certámen.
Bueno, ella y su novio no podían ir porque estaban haciendo clases de Swing, así que nos acercamos (un amigo a quien le gusta mucho el cine oriental y yo) a la zona de prácticas y ya que estábamos allí nos quedamos un rato a admirar cómo se movían sobre la pista y a grabarlos con una cámara que se habían traído. Me entraron ganas de volver a practicar algo de baile (hace como 4 años que no he vuelto al chachachá, rumba, salsa y mambo), vamos que me gustó el tema... pero sin pareja es harto difícil.
Ejem, que me despisto: que es una muy buena película, que el Tarantino tendría que aprender de este hombre a mover la cámara y a hacer guiones como Diox manda y dejarse de memeces como Kill Bill.
En serio, es una muy buena película y os puedo asegurar que la sonrisa tonta que llevo en la cara durante todo el día es (en parte) gracias al regusto que me ha dejo la cinta.
Bueno, ella y su novio no podían ir porque estaban haciendo clases de Swing, así que nos acercamos (un amigo a quien le gusta mucho el cine oriental y yo) a la zona de prácticas y ya que estábamos allí nos quedamos un rato a admirar cómo se movían sobre la pista y a grabarlos con una cámara que se habían traído. Me entraron ganas de volver a practicar algo de baile (hace como 4 años que no he vuelto al chachachá, rumba, salsa y mambo), vamos que me gustó el tema... pero sin pareja es harto difícil.
Ejem, que me despisto: que es una muy buena película, que el Tarantino tendría que aprender de este hombre a mover la cámara y a hacer guiones como Diox manda y dejarse de memeces como Kill Bill.
En serio, es una muy buena película y os puedo asegurar que la sonrisa tonta que llevo en la cara durante todo el día es (en parte) gracias al regusto que me ha dejo la cinta.
miércoles, enero 19, 2005
Al Estilo del Chef
Escenario: Restaurante Gallego, Plaça Cerdà, Barcelona
Fecha: Febrero de 2002
Protagonistas: Un compañero de trabajo y yo
Hora: La de comer, pero tarde.
Desarrollo: Teníamos mucha hambre después de estar batallando hasta las 14:30 con los problemas típicos de un proveedor de internet. Cuando las cosas fallan lo suelen hacer todas a la vez, para qué van a dejar tiempo para respirar si así es más divertido todas a una como en Fuenteovejuna (para ellas, claro).
Así que olvidándonos de que no estaban acabadas las dos máquinas despanzurradas que habíamos dejado en "la granja de pollos" (es que no había máquinas, había pollos o problemas, como les llamábamos nosotros), salimos escopeteados hacia el restaurante al que estábamos yendo desde hacía año largo.
Nos sentamos en la mesa que nos tenían reservadas y pedimos. Ambos teníamos ganas de un buen entrecot, así que después de mirar el menú del día (y de haber pedido un cocido gallego de primero, que era invierno y hacía un poco de frío), señalamos el "Entrecot gallego al estilo de chef" y lo pedimos.
Confiábamos en la galleguiña que nos cocinaba desde hacía tanto tiempo como para no hacerle el feo de preguntar qué significaba eso del estilo del chef.
En veinte minutos venía el entrecot.
El olor me pareció raro raro (como a menta), y la salsa que llevaba por toda la superficie de la carne tenía una consistencia muy sospechosa (como una salsa de pimienta pero en lugar de verde, negruzca). Como no me fiaba dejé que mi compañero hincase el diente antes.
Casi me ducha; escupió el bocado y se tragó dos vasos de agua en un santiamén. Cuando pudo respirar (yo pensaba ya que se habían pasado con la pimienta) me gritó:
¡¡Es chocolate!!! ¡¡Con menta!!!
Menos mal que le dejé probar a él primero, que a mí el chocolate me da un asco tremendo y no sería la primera vez que vomito por tomar un trozo de manera inadvertida.
Maldito sea el estilo del chef.
Moraleja: No te dé vergüenza preguntar, tu estómago lo agradecerá.
Fecha: Febrero de 2002
Protagonistas: Un compañero de trabajo y yo
Hora: La de comer, pero tarde.
Desarrollo: Teníamos mucha hambre después de estar batallando hasta las 14:30 con los problemas típicos de un proveedor de internet. Cuando las cosas fallan lo suelen hacer todas a la vez, para qué van a dejar tiempo para respirar si así es más divertido todas a una como en Fuenteovejuna (para ellas, claro).
Así que olvidándonos de que no estaban acabadas las dos máquinas despanzurradas que habíamos dejado en "la granja de pollos" (es que no había máquinas, había pollos o problemas, como les llamábamos nosotros), salimos escopeteados hacia el restaurante al que estábamos yendo desde hacía año largo.
Nos sentamos en la mesa que nos tenían reservadas y pedimos. Ambos teníamos ganas de un buen entrecot, así que después de mirar el menú del día (y de haber pedido un cocido gallego de primero, que era invierno y hacía un poco de frío), señalamos el "Entrecot gallego al estilo de chef" y lo pedimos.
Confiábamos en la galleguiña que nos cocinaba desde hacía tanto tiempo como para no hacerle el feo de preguntar qué significaba eso del estilo del chef.
En veinte minutos venía el entrecot.
El olor me pareció raro raro (como a menta), y la salsa que llevaba por toda la superficie de la carne tenía una consistencia muy sospechosa (como una salsa de pimienta pero en lugar de verde, negruzca). Como no me fiaba dejé que mi compañero hincase el diente antes.
Casi me ducha; escupió el bocado y se tragó dos vasos de agua en un santiamén. Cuando pudo respirar (yo pensaba ya que se habían pasado con la pimienta) me gritó:
Menos mal que le dejé probar a él primero, que a mí el chocolate me da un asco tremendo y no sería la primera vez que vomito por tomar un trozo de manera inadvertida.
Maldito sea el estilo del chef.
Moraleja: No te dé vergüenza preguntar, tu estómago lo agradecerá.
martes, enero 18, 2005
Mi Padre (I)
Esta semana he estado hablando mucho con una buena amiga, y a raíz de esas conversaciones me he dado cuenta de que las relaciones que tenemos con nuestras familias son muy diferentes y que no todo el mundo tiene la suerte de conservar a todos sus progenitores entre los vivos.
Y resulta curioso que en un año largo de diario nunca (o en contadas ocasiones) he hablado de mi familia. Así que (obviando a miembros de ella que sé no quiere aparecer mencionados) voy a intentar analizar (para mí mismo, en voz baja, como si no hubiese nadie más por aquí) mis relaciones parentales. Y el primero, mi padre.
Nunca me he llevado bien con mi padre: chocamos demasiado a menudo.
Entendedme, lo quiero un montón, pero su cabezonería me puede. Supongo que en realidad somos tan parecidos en eso que es inevitable chocar.
Él es extremeño de nacimiento, de familia humilde, aunque como supongo que pasa en muchas familias, tuvo que emigrar de jovencito a otro sitio. Aprovechó que tenía a su hermana mayor aquí, para venirse a Catalunya después del largo servicio militar. Es de otra época, en la que todo era mucho más duro que ahora... y que hace 10, 20 y hasta 30 años.
Siempre ha sido un hombre peleón. Tiene sus convicciones y lucha por ellas, quizá incluso hasta extremos que llegan a ser cargantes. Me hace mucha gracia ver fotos de él de joven, con esas patillas roqueras, esos pantalones ajustados y esas gafas negras y que después durante toda mi adolescencia me haya "atado" para que no desbarrase demasiado por ahí. Aunque supongo que es algo que todos los padres hacen (él tiene una frase que me ha marcado mucho: haz lo que te diga y no lo que yo hago).
Quizá por eso, por no querer que mis hermanos y yo pasásemos por penurias, me ha controlado hasta extremos insospechados. Porque yo soy el mayor y yo debía dar ejemplo.
De pequeñito dicen que era algo escandaloso, pero mis recuerdos entre los 6 y los 10 años son prácticamente nulos (misterios de la vida, recuerdo más cosas con menos edad), así que no puedo desmentirlo. Algo que sí recuerdo, más como una sensación que como algo concreto, es el miedo a hacer ruido dentro de casa. Él es panadero y si algo tiene de malo la profesión es que se hacen muchas horas y todas de noche. Tiene muy mal sueño y por lo tanto siempre teníamos que estar en silencio durante el día. Mi vida hasta la pubertad ha pasado en la cocina, donde después de cerrar varias puertas podíamos jugar mi hermano mediano y yo hasta volver a ir al colegio (sin armar mucho ruido). Supongo que gracias a eso me ha gustado siempre cocinar.
Es un hombre muy de "izquierdas", o eso cree él. Es un tema en el que siemper hemos chocado frontalmente. A mí no hay cosa que me dé más rabia que presupongan que soy de alguna tendencia política concreta. Mi padre siempre va lanzando puyas sobre eso y muchas veces hemos acabado gritándonos sandeces. Es lo que me hace gracia de él, que se las da de izquierdoso pero tiene cosas que ni los del PP.
Por lo que siempre estaré agredecido a mi padre es por hacer que arraigase en mí ese amor por la lectura. En casa siempre había montones de libros (malos, mediocres y muy malos, pero bueno... eran otros tiempos); durante unos años estuvo suscrito a Círculo de Lectores así cada mes y poco caía algo nuevo.
Recuerdo que con 12 años le dije a mi padre que quería leer un libro de Julio Verne que había visto en el quiosco, que era el primero de una colección y que te regalaban el segundo. Y accedió a comprarmelos; los devoraba, de manera rápida y hambrienta... tanto que antes de pasar 2 días estaba acabado y pasaba 5 días nervioso hasta que salía el siguiente.
Lástima que se cansó de comprármelos; aún no he entendido el porqué, supongo que algo haría, porque en esa época no íbamos tan mal de dinero como para no gastar 225 pesetas de las de entonces a la semana. Es algo que aunque le he perdonado, no lo olvidaré y será una espinita clavada.
Otro día más.
Y resulta curioso que en un año largo de diario nunca (o en contadas ocasiones) he hablado de mi familia. Así que (obviando a miembros de ella que sé no quiere aparecer mencionados) voy a intentar analizar (para mí mismo, en voz baja, como si no hubiese nadie más por aquí) mis relaciones parentales. Y el primero, mi padre.
Nunca me he llevado bien con mi padre: chocamos demasiado a menudo.
Entendedme, lo quiero un montón, pero su cabezonería me puede. Supongo que en realidad somos tan parecidos en eso que es inevitable chocar.
Él es extremeño de nacimiento, de familia humilde, aunque como supongo que pasa en muchas familias, tuvo que emigrar de jovencito a otro sitio. Aprovechó que tenía a su hermana mayor aquí, para venirse a Catalunya después del largo servicio militar. Es de otra época, en la que todo era mucho más duro que ahora... y que hace 10, 20 y hasta 30 años.
Siempre ha sido un hombre peleón. Tiene sus convicciones y lucha por ellas, quizá incluso hasta extremos que llegan a ser cargantes. Me hace mucha gracia ver fotos de él de joven, con esas patillas roqueras, esos pantalones ajustados y esas gafas negras y que después durante toda mi adolescencia me haya "atado" para que no desbarrase demasiado por ahí. Aunque supongo que es algo que todos los padres hacen (él tiene una frase que me ha marcado mucho: haz lo que te diga y no lo que yo hago).
Quizá por eso, por no querer que mis hermanos y yo pasásemos por penurias, me ha controlado hasta extremos insospechados. Porque yo soy el mayor y yo debía dar ejemplo.
De pequeñito dicen que era algo escandaloso, pero mis recuerdos entre los 6 y los 10 años son prácticamente nulos (misterios de la vida, recuerdo más cosas con menos edad), así que no puedo desmentirlo. Algo que sí recuerdo, más como una sensación que como algo concreto, es el miedo a hacer ruido dentro de casa. Él es panadero y si algo tiene de malo la profesión es que se hacen muchas horas y todas de noche. Tiene muy mal sueño y por lo tanto siempre teníamos que estar en silencio durante el día. Mi vida hasta la pubertad ha pasado en la cocina, donde después de cerrar varias puertas podíamos jugar mi hermano mediano y yo hasta volver a ir al colegio (sin armar mucho ruido). Supongo que gracias a eso me ha gustado siempre cocinar.
Es un hombre muy de "izquierdas", o eso cree él. Es un tema en el que siemper hemos chocado frontalmente. A mí no hay cosa que me dé más rabia que presupongan que soy de alguna tendencia política concreta. Mi padre siempre va lanzando puyas sobre eso y muchas veces hemos acabado gritándonos sandeces. Es lo que me hace gracia de él, que se las da de izquierdoso pero tiene cosas que ni los del PP.
Por lo que siempre estaré agredecido a mi padre es por hacer que arraigase en mí ese amor por la lectura. En casa siempre había montones de libros (malos, mediocres y muy malos, pero bueno... eran otros tiempos); durante unos años estuvo suscrito a Círculo de Lectores así cada mes y poco caía algo nuevo.
Recuerdo que con 12 años le dije a mi padre que quería leer un libro de Julio Verne que había visto en el quiosco, que era el primero de una colección y que te regalaban el segundo. Y accedió a comprarmelos; los devoraba, de manera rápida y hambrienta... tanto que antes de pasar 2 días estaba acabado y pasaba 5 días nervioso hasta que salía el siguiente.
Lástima que se cansó de comprármelos; aún no he entendido el porqué, supongo que algo haría, porque en esa época no íbamos tan mal de dinero como para no gastar 225 pesetas de las de entonces a la semana. Es algo que aunque le he perdonado, no lo olvidaré y será una espinita clavada.
Otro día más.
viernes, enero 14, 2005
Jornadas Gastronómicas
Llevo unos meses dándole vueltas a una idea sobre gastronomía.
Realmente la idea no es mía, me lo comentó una buena amiga hace ya casi un año (o quizá más).
A Pachi le encanta cocinar, y me decía que ella solía quedar con sus amigos más cercanos una vez al mes (aproximadamente) para hacer una jornada gastronómica, desde mediodía hasta la noche. Es más, estuvimos hablando de que en cuanto tuviesemos dinero montábamos un establecimiento donde, además del asesoramiento culinario in situ de los dos, hubiese una biblioteca pública sobre gastronomía, un cattering para la gente que no puede dedicarle tiempo y un restaurante temático, con cocina de paises que rotarían cada mes. Lástima que el dinero no parece venir, porque sería un éxito rotundo.
Al grano; ellos se metían en la cocina y enseñaban al resto los platos, su forma de hacer, sus especialidades, y sus experimentos.
Y tengo unas ganas tremendas de proponer eso mismo a mis allegados (amigos cercanos geográficamente y family): un dia al mes en mi casa, para cocinar (especialidades, temática de naciones, experimentos)... pero turnándose el chef jefe.
A ver qué tal me responden (de momento me sé de uno que dirá sí... pero cuando le toque a él, va a ser sólo a base de salmón, que es lo que le gusta).
Ya comentaré si al final lo hacemos, y en caso afirmativo lo extenderé a vosotros, mis lectores.
Y sí, hoy me siento Arguiñano (que no Flex).
Realmente la idea no es mía, me lo comentó una buena amiga hace ya casi un año (o quizá más).
A Pachi le encanta cocinar, y me decía que ella solía quedar con sus amigos más cercanos una vez al mes (aproximadamente) para hacer una jornada gastronómica, desde mediodía hasta la noche. Es más, estuvimos hablando de que en cuanto tuviesemos dinero montábamos un establecimiento donde, además del asesoramiento culinario in situ de los dos, hubiese una biblioteca pública sobre gastronomía, un cattering para la gente que no puede dedicarle tiempo y un restaurante temático, con cocina de paises que rotarían cada mes. Lástima que el dinero no parece venir, porque sería un éxito rotundo.
Al grano; ellos se metían en la cocina y enseñaban al resto los platos, su forma de hacer, sus especialidades, y sus experimentos.
Y tengo unas ganas tremendas de proponer eso mismo a mis allegados (amigos cercanos geográficamente y family): un dia al mes en mi casa, para cocinar (especialidades, temática de naciones, experimentos)... pero turnándose el chef jefe.
A ver qué tal me responden (de momento me sé de uno que dirá sí... pero cuando le toque a él, va a ser sólo a base de salmón, que es lo que le gusta).
Ya comentaré si al final lo hacemos, y en caso afirmativo lo extenderé a vosotros, mis lectores.
Y sí, hoy me siento Arguiñano (que no Flex).
miércoles, enero 12, 2005
Mis Viajes
Me encanta viajar (y a quien no), pero no hay suficiente dinero para hacerlo (vaya, otra vez tenemos el mismo problema, ¿a que sí?). Siempre he sido muy andorrero y me encanta hacer senderismo.
De mozito aprovechaba que en el esplai donde colaboraba mi hermano se hacía una caminada a Montserrat y me apuntaba. Los Viernes Santos durante 5 años allí estaba yo, de noche, por medio de la montaña, habiendo salido de Barcelona a las 16 horas y llegando a Montserrat después de amanecer (52 kilómetros de nada). En realidad sólo llegué por propio pie 3 de las 5 veces, pero es que el primer año pagué la novatada (zapatillas de deporte que no eran mías) y otro de ellos no recuerdo lo que pasó pero también me quedé a escasos 8 kilómetros de la llegada.
Haciendo memoria de dónde he estado me sale este listado (que me parece corto, todo hay que decirlo); a ver si este año pongo algo de remedio:
Palma de Mallorca: La ciudad, su catedral, la playa y poco más; con 13 años no me podeis pedir más.
París: Visto y no visto, porque no entré ni al Louvre; tengo foto de la piramide de cristal pero ya está.
Amsterdam: Pero que bonita que es, que limpia, que interesante, tan llena de museos, tan llena de canales, de gente abierta y amable, sin suciedad, sin humos.
Brujas: De ensueño, pero con 12 horas que pasé ahí (estaba de paso) poco vi.
Camino de Santiago: Lo comencé en Roncesvalles (como tiene que ser). Los dos primeros días, de la lluvia que caía, en lugar de caminar patinaba y me hundía hasta media pantorrilla en el barro... así que pasó lo que pensais... me lesioné y no pude pasar de Logroño. Una fantástica fisura en el talón de aquiles que me tuvo 3 meses cojeando y que aún hoy en día, si hay mucha humedad y he forzado mucho el paso, me pega algún que otro latigazo. Este año espero continuar el Camino desde Logroño.
Pamplona y pueblos aledaños: Gracias a que tengo muchos buenos amigos en esta ciudad, me la conozco muy bien así como otros pueblos de la zona (Olite, etc.)
Granada: Lo de ser un aficionado al rol tiene estas cosas... que te mueves de ciudad en ciudad siguiendo jornadas y temas diversos. Ese año me lo pasé mucho mejor visitanto la Alhambra y el Generalife que en las propias jornadas. Será que me hago mayor.
Santader: Aunque mejor me callo, que creo que sólo vi Astillero un poco y el camino que había desde la estación de bus de Santander hasta Astillero. Sí, lo sé, soy muy triste.
Madrid: Siempre de paso y en días lluviosos y tristes. Quedar con los amigos y para casa. No he visto nada más que carreteras y restaurantes, así que muy mal.
Badajoz: Bueno, en concreto ciertos pueblos de la Tierra de Barros, y la zona y pueblo de donde es mi padre, aunque tampoco se puede decir que tengo recuerdos muy marcados... era muy pequeño.
Murcia: La madre de mi ex es de Murcia, y allí fuimos a veranear un año, en la zona de Moratalla y Caravaca de la Cruz. El sitio es muy bonito, pero lo están afeando con tanto campo de golf, piscinas privadas y regadíos.
Zanzíbar: El viaje más lejano que he hecho nunca. Una isla paradisiaca, en viaje de novios. Imaginaros que tal sería el sitio y cómo comía que engordé 10 kilos (sí, este es el sitio famoso de mi engorde vacuno). El hotel era una preciosidad (un día de estos contaré una anécdota sobre el viaje).
Carcassone: Y quien lo iba a decir que en territorio francés iba a sentirme como en casa. Pues sí, allí hablan más catalán que francés, y es que al ser una ciudad cátara, comporta muchas cosas para los catalanes (cultura, lengua, comida y costumbres). Y es una preciosidad de ciudad.
Catalunya: Y es que la tierra tira y me encanta visitar sitios de mi comunidad. El listado es tan tan tan enorme que me tiraría unas cuantas páginas, así que menciono unas pocas (Vall de Nuria, Olot y la Garrotxa, la Vall d'en Bas, Boï-Taull, Sort, costa tarragonina, el delta del ebro, Manresa, etc.). He subido a la montaña más alta de Catalunya (el Puigmal), visitado la montaña más sagrada (Montserrat)...
¡¡¡Y lo que me queda por ver!!!
Para empezar este año, sin falta quiero:
* Ir a Zaragoza
* Bajar Valencia
* Terminar el Camino de Santiago (o por lo menos pasar de Burgos e intentar llegar a León)
* Regresar a Navarra, qeu me falta por ver toda la zona colindante con País Vasco
Y creo que será suficiente.
Me conformaría con con hacer 1 de las 4. Veremos.
PD: Acepto invitaciones a vuestros lugares de origen. No prometo ir, pero podeis "tentarme".
De mozito aprovechaba que en el esplai donde colaboraba mi hermano se hacía una caminada a Montserrat y me apuntaba. Los Viernes Santos durante 5 años allí estaba yo, de noche, por medio de la montaña, habiendo salido de Barcelona a las 16 horas y llegando a Montserrat después de amanecer (52 kilómetros de nada). En realidad sólo llegué por propio pie 3 de las 5 veces, pero es que el primer año pagué la novatada (zapatillas de deporte que no eran mías) y otro de ellos no recuerdo lo que pasó pero también me quedé a escasos 8 kilómetros de la llegada.
Haciendo memoria de dónde he estado me sale este listado (que me parece corto, todo hay que decirlo); a ver si este año pongo algo de remedio:
¡¡¡Y lo que me queda por ver!!!
Para empezar este año, sin falta quiero:
* Ir a Zaragoza
* Bajar Valencia
* Terminar el Camino de Santiago (o por lo menos pasar de Burgos e intentar llegar a León)
* Regresar a Navarra, qeu me falta por ver toda la zona colindante con País Vasco
Y creo que será suficiente.
Me conformaría con con hacer 1 de las 4. Veremos.
PD: Acepto invitaciones a vuestros lugares de origen. No prometo ir, pero podeis "tentarme".
martes, enero 11, 2005
Lo Mejor para Adelgazar...
No es hacer ejercicio.
Ni seguir un régimen.
Ni gastarte una cantidad ingente de dinero en productos dietéticos.
Ni hacerse una liposucción general.
Lo mejor es lo que ha hecho un compañero de trabajo: gastroenteritis vírica, 7 días sin aparecer por el trabajo, diez días a base de calditos y...
¡¡voilá!!
10 kilos menos.
Cuando ha entrado por la puerta parecía la radiografía de un soplido (y eso que ya pesaba poco, no más de 60 kilos).
Ni el David Copperfield, señores.
Ni seguir un régimen.
Ni gastarte una cantidad ingente de dinero en productos dietéticos.
Ni hacerse una liposucción general.
Lo mejor es lo que ha hecho un compañero de trabajo: gastroenteritis vírica, 7 días sin aparecer por el trabajo, diez días a base de calditos y...
¡¡voilá!!
10 kilos menos.
Cuando ha entrado por la puerta parecía la radiografía de un soplido (y eso que ya pesaba poco, no más de 60 kilos).
Ni el David Copperfield, señores.
viernes, enero 07, 2005
Llegaron y se Fueron
Aunque no a mi casa, tuve que salir mosqueado como una mona a casa de mis padres, porque en mi piso no se dignaron a poner un pie (será que con el cambio de dirección aún no tienen claro donde dejar las cosas). Así que aproveché, comí con mi familia una paella rica y recogí mis regalos (no todos que falta uno). A saber:
DVD de la 2ª temporada de STDSN
Chaqueta de lana en crudo y rojo la mar de mona
Bata de piel de melocotón; que calentita que es
Libro de Cocina Hindú paso a paso
Dos libros de ciencia ficción: La Jaula Infinita y El Límite del Mundo.
Así que parece que no me porté tan mal como creía.
Así que parece que no me porté tan mal como creía.
miércoles, enero 05, 2005
Noche de Reyes
Era todo un ritual, que no por largamente esperado dejaba de ser emocionante.
Te tomabas el vaso de leche caliente con miel y jalea real a eso de las 22 horas. Te ponías el pijama rapidamente. Cogías tus zapatos de los domingos y los limpiabas. Luego los llevabas al comedor y los ponías los primeros de la fila, debajo del mueble largo, lo más cerca del balcón que era por donde entrarían, para que los vieran el primero y dejasen más regalos que en el de tus otros dos hermanos pequeños. Le dabas un beso de buenas noches a tus padres y te ibas a la cama. A lo 10 minutos volvías a saltar de la cama y te ibas a la mesa de la cocina: se te había olvidado el vaso de leche y los mazapanes para los Reyes. Al llegar al comedor veías que tus hermanos te habían cogido el sitio. Lo reordenabas para volver a quedar el primero y les dejabas el vaso y el plato delante de tus zapatos. Tus padres te miraban con una sonrisa en la cara, te decían buenas noches y corrías a meterte en la cama. Intentabas quedarte despierto, los ojos como platos de grandes, canturreando algún villancico en voz baja. Cuando tus padres apagaban la luz del comedor, respirabas entrecortadamente y después de 10 minutos volvías a bajarte de la cama y, descalzo y en silencio, te acercabas al comedor y mirabas si tus hermanos te la habían vuelto a jugar. Vaya, otra vez a ordenarlo, y vuelta a poner el plato de mazapanes y la leche delante de tus zapatos; qué sabrían tus padres de dónde colocar la vituallas. Vuelta a la cama y a intentar quedarte despierto.
Al día siguiente, te despiertas con un sobresalto, ante los primeros rayos de sol... ¡te habías quedado dormido! Con el corazón en la boca salías disparado al comedor, sin zapatillas ni nada, descalzo, para ver si ya los habían dejado en su sitio. Y al verlos pegabas grititos de alegría y tus hermanos aparecían con cara de sueño. Y a abrir los regalos y a jugar durante los 3 días que faltaban para volver al colegio.
Qué ilusión que hacía; algunas veces te habían dejado lo que habías pedido (las listas podían ser enormes, así que en algo acertaban siempre), otras no daban ni una y tenías que poner cara alegre aunque en el fondo maldecías a tu Rey Mago (en mi caso Melchor) por no haberte hecho caso, a diferencia de tus hermanos que sí tenían lo que habían pedido.
Yo siempre les pedía (desde que tengo memoria) un Scalextric y un Meccano. O no entendieron nunca lo que eran esos juguetes o se les acababa antes de llegar a mi apellido (la M es chunga por eso... si hubiese sido la A seguro que habría caido algún año). Luego pasé a una mesa de mezclas y sus platos giradiscos, pero tampoco.
Lo viejos que nos hacemos y cómo se ve en perspectiva.
Vaya añoranza que te entra.
Que os traigan muuuuuuuuuuuuuuuchos regalos los Reyes Magos y ya contareis lo que os han traído a vosotros.
Te tomabas el vaso de leche caliente con miel y jalea real a eso de las 22 horas. Te ponías el pijama rapidamente. Cogías tus zapatos de los domingos y los limpiabas. Luego los llevabas al comedor y los ponías los primeros de la fila, debajo del mueble largo, lo más cerca del balcón que era por donde entrarían, para que los vieran el primero y dejasen más regalos que en el de tus otros dos hermanos pequeños. Le dabas un beso de buenas noches a tus padres y te ibas a la cama. A lo 10 minutos volvías a saltar de la cama y te ibas a la mesa de la cocina: se te había olvidado el vaso de leche y los mazapanes para los Reyes. Al llegar al comedor veías que tus hermanos te habían cogido el sitio. Lo reordenabas para volver a quedar el primero y les dejabas el vaso y el plato delante de tus zapatos. Tus padres te miraban con una sonrisa en la cara, te decían buenas noches y corrías a meterte en la cama. Intentabas quedarte despierto, los ojos como platos de grandes, canturreando algún villancico en voz baja. Cuando tus padres apagaban la luz del comedor, respirabas entrecortadamente y después de 10 minutos volvías a bajarte de la cama y, descalzo y en silencio, te acercabas al comedor y mirabas si tus hermanos te la habían vuelto a jugar. Vaya, otra vez a ordenarlo, y vuelta a poner el plato de mazapanes y la leche delante de tus zapatos; qué sabrían tus padres de dónde colocar la vituallas. Vuelta a la cama y a intentar quedarte despierto.
Al día siguiente, te despiertas con un sobresalto, ante los primeros rayos de sol... ¡te habías quedado dormido! Con el corazón en la boca salías disparado al comedor, sin zapatillas ni nada, descalzo, para ver si ya los habían dejado en su sitio. Y al verlos pegabas grititos de alegría y tus hermanos aparecían con cara de sueño. Y a abrir los regalos y a jugar durante los 3 días que faltaban para volver al colegio.
Qué ilusión que hacía; algunas veces te habían dejado lo que habías pedido (las listas podían ser enormes, así que en algo acertaban siempre), otras no daban ni una y tenías que poner cara alegre aunque en el fondo maldecías a tu Rey Mago (en mi caso Melchor) por no haberte hecho caso, a diferencia de tus hermanos que sí tenían lo que habían pedido.
Yo siempre les pedía (desde que tengo memoria) un Scalextric y un Meccano. O no entendieron nunca lo que eran esos juguetes o se les acababa antes de llegar a mi apellido (la M es chunga por eso... si hubiese sido la A seguro que habría caido algún año). Luego pasé a una mesa de mezclas y sus platos giradiscos, pero tampoco.
Lo viejos que nos hacemos y cómo se ve en perspectiva.
Vaya añoranza que te entra.
Que os traigan muuuuuuuuuuuuuuuchos regalos los Reyes Magos y ya contareis lo que os han traído a vosotros.
lunes, enero 03, 2005
Todo un Éxito
Y todos fueron felices y comieron... pavo.
Vamos, que el menú del domingo al medio día fue todo un éxito: 10 personas en el comedor apretaditas pero todas comieron a gusto (al final no me dió tiempo hacer el postre previsto y tiré de una macedonia con Licor 43).
Ohhhh... es una sensación que te recompensa todo el trajín del día.
Vamos, a las 12 aún no había comenzado a hacer la comida porque no tenía material con el que comerla; corriendo al Carrefour a comprar 4 sillas, copas para el champán (al final no se usaron), un colador chino (vamos, creía que tenía uno y resulta que no), tomates, naranjas, plátanos, peras, manzanas, chitorras, mejillones, 10 boles para la macedonia, cubiertos (sólo tenía para 6 personas) y mortero (se me rompió el de madera que tenía). Al final 126 eurazos. Pero yo como el anuncio de MasterCard:
4 sillas.......................... 32 euros
1 colador chino.............. 16 euros
10 tazones..................... 30 euros
Cubiertos 6 personas......... 12 euros
Las caras de felicidad de la familia... no tiene precio.
Así que ya me he gasto el 30% de la traducción que aún no he entregado (glups)... a ver si la acabo YA, que me estoy asustando del agujero negro que está quedando en mi cuenta bancaria (aunque eso no significa que no vayan a haber regalos de reyes, faltaría más; incluso un libro si alguien que me sé me da los datos que necesito).
Vamos, que el menú del domingo al medio día fue todo un éxito: 10 personas en el comedor apretaditas pero todas comieron a gusto (al final no me dió tiempo hacer el postre previsto y tiré de una macedonia con Licor 43).
Ohhhh... es una sensación que te recompensa todo el trajín del día.
Vamos, a las 12 aún no había comenzado a hacer la comida porque no tenía material con el que comerla; corriendo al Carrefour a comprar 4 sillas, copas para el champán (al final no se usaron), un colador chino (vamos, creía que tenía uno y resulta que no), tomates, naranjas, plátanos, peras, manzanas, chitorras, mejillones, 10 boles para la macedonia, cubiertos (sólo tenía para 6 personas) y mortero (se me rompió el de madera que tenía). Al final 126 eurazos. Pero yo como el anuncio de MasterCard:
4 sillas.......................... 32 euros
1 colador chino.............. 16 euros
10 tazones..................... 30 euros
Cubiertos 6 personas......... 12 euros
Las caras de felicidad de la familia... no tiene precio.
Así que ya me he gasto el 30% de la traducción que aún no he entregado (glups)... a ver si la acabo YA, que me estoy asustando del agujero negro que está quedando en mi cuenta bancaria (aunque eso no significa que no vayan a haber regalos de reyes, faltaría más; incluso un libro si alguien que me sé me da los datos que necesito).